Quise creerme mejor
100% IA
El error fue fijarme en los errores sin importancia.
Hundid el Bismarck
Este blog siempre fue un vertedero, a modo de tabla de salvación. Un rincón donde lavar unos trapos sucios inconfesables, donde restañar heridas profundas y supurantes, donde conjurar monstruos y preparar bebedizos de amor. Un lugar donde vaciar la sentina del alma y poder contemplar el amanecer sin los ojos inyectados en sangre. Y muy,…
Día 0
De nuevo aquí, esta vez para siempre. Perdón por la tristeza y las ausencias.
Tan muerto que ni ganas de escribir quedan. Nadie sabe cómo me siento, y a nadie tampoco le importa.
No sé por qué la tristeza acaba con su pendón flameando sobre todas mis ruinas. Pero es así. Tan sólo quería un lugar de paz, quizá por eso en todos mis sueños despierto busco un castillo inexpugnable.Y hasta los poemas caen como vencejos en verano.
Ahora que estoy peor
Son días y momentos de esos que te dan en la boca del estómago. Estoy ante las puertas de un posible cáncer de próstata, me siento mal en todos los aspectos y busco un poco de calor, un poco de comprensión, un poco de cariño, que no llega. He alejado a las personas buenas de…
Aciaga defunción
Ayer fue un mal día. Por un lado, la noticia de una enferemedad en ciernes, que complica todo. Y, sorprendentemente, es lo que menos me preocupa. He asistido en primera persona a un espectáculo indescriptible. No es la primera vez en mi vida que lo veo, cuando las personas perdemos el norte y el el…
Diario emocional
Creo que por fin sé por qué este blog me salvaba. Nunca lo entendí, nunca me expliqué por qué me hacía tanto bien, Este blog era mi diario emocional. Periódicamente limpiaba mi alma de dolor, contaba mis penas a extraños o simplemente las gritaba como un poseso, extraía de un tirón las saetas de un…
Perdone, señorita
Hace tiempo tuve un accidente. Ni siquiera sé cuánto hace que ocurrió, aunque los anales recogen más de una fecha significativa, y desde entonces, coloco las comas en lugares equivocados, trato de averiguar si fue una caída de un meteorito sibilino, un inesperado autobús que se cruzó en mi vereda, la mordedura de una ponzoñosa…