Comienza un año, la vida sigue

Como todos los fines de año últimamente, en esa bisagra temporal que cierra un abismo y abre otro, no he deseado nada para 2020. Mejor así. Las navidades suelen ser sinónimo de nostalgia, de recuerdos. De recordar lo que fue y lo que pudo haber sido. No ha habido libros ni series, y el hábito…

No hay divinas

Paseé por Madrid, buscándote entre el tráfago y la marabunta que trataba de engullirme. Uno a uno, repasé todos los rostros, todas las caderas, todas las sonrisas con la vana esperanza de encontrar la tuya. Y no te hallé en todo Madrid. Sé que, cuando te vea, te reconoceré otra vez. Hasta entonces busco razones…

Vuelvo. Aunque ella no lo haga.

Tengo que escribirle en la espalda «vuelve» para que se quede a un beso de mí. Y se marchó, pidiéndome que no volviera. Pero volví, y nadie ya sabía de ella. Y el corazón me arde. Andrés Suárez, primera versión de «El corazón me arde» El texto sale de aquí:

Y he llegado aquí por caminos errados

Día largo tras las murallas. Afuera se oye el rumor de los bárbaros, crecidos y envalentonados, que piden sin decirlo mi cabeza. Echo de menos el tiempo que discurre lento en otros tiempos. Esta prisa tenebrosa de estos aciagos tiempos modernos lo emponzoña todo. Pero aquí estamos, tan lejos de donde salimos, en un lugar…

Te comería a versos

Caminar por Madrid siempre te lleva a descubrir rincones en lo que, de repente, te encuentras contigo mismo; con el tú de hace 20 años, con todo por escribir. Quizá es un buen momento para advertirle de los errores que ahora nos roban la paz y los bolsillos, de gritarle ¡Salta al vacío!, de decirle,…

Tú a Burgos y yo a Alicante

Uno de mis miedos, cada día mayor, es haber escrito todos los capítulos de mi vida. A estas alturas, la línea de la sombra ya cruzada, me aburren hasta lo doloroso mis días, sabiendo, más bien temiendo, que ya estoy donde me voy a quedar para siempre. Y eso me da mucho miedo, me da…

Y mañana nos contamos «Los secretos»

Así que lloraré por tus calles, te buscaré para no encontrarme con tus ojos de perdida… Mañana soñaremos un poco, lloraremos otro poco. Mañana nos cruzaremos en el concierto y, sin hablar, nos lo diremos todo. Madrid me puede.

La noche americana

Recién venido de un congreso, escuchando a Quique González en vena, acordándome de ti, hilvanando frases de canciones, vacío de alcohol, echándote de menos hasta el tuétano, queriendo dibujar mi vida contigo nada más. Viendo todo lo que me rodea con un filtro que convierte el día en la noche, la noche americana. Te sigo…

Huérfano de poesía

Hola a todos. Se acabó mi serie de pecados, algunos no consumados. Sigo inmerso en mi crisis particular, en esta niebla de esperanza vana que me ciega desde hace tiempo. Por las noches, cuando el cansancio no me derrota, sueño poesías que luego olvido. Tengo que decir que no sueño contigo; más bien pesadillas de…

7 mujeres, 7 pecados: ternura

Maldito bendito pecado. Que podía haber llamado consuelo, o paz. O amor. Que son, los tres, nombres de mujer. Así son las cosas. Porque es el pecado de preterir (pedantería al canto: 1. tr. Hacer caso omiso de alguien o algo.) lo que tienes, de no hacer caso y de buscar la esperanza, el consuelo,…

(Me falta un pecado)

Trabajando en casa. Oyendo a Quique González, inyectándome tristeza en vena. Preparando mi concierto de Los Secretos en noviembre, la presentación del disco de Luis Ramiro para el año que viene. Y sigue esta melancolía sin remedio; un estudio de El País me dice que son cosas de la edad. Pero a mí me importa…

7 mujeres, 7 pecados: locura

He cambiado mucho. Creo, a estas alturas, que demasiado, y me está pasando una factura enorme. Porque necesito tu dosis de locura, aquella que me hacía balancearme en el abismo todos los días, subir al coche para merendar en el fin del mundo, llamar a los despachos de los aburridos abogados y salir corriendo, comer…