Hoy, 23 de noviembre de 2026. Madrid y mi torpe aliño indumentario, mi incapacidad, mi problema.
Anoche intenté escribir un poema, pero me fallaron las piernas al salir del metro, así que ir cerré filas y apreté los dientes.
Hoy es otro día. Hoy es un buen día.
Un noche curiosa para sacar al sol hoy las certezas que tanto tiempo asediaban la empalizada. Madrid sigue siendo la provincia de Venecia, simplemente es cuestión de seguir caminando hasta darme de bruces contigo.
De nuevo tirando de manual, con la bitácora repleta de entradas y el uniforme de campaña ocultando las cicatrices.
Hoy no es día de mojar la pólvora, hoy es día sin cuartel: en el fondo siempre tuvimos razón, el peor error fue no querer admitirlo.
Hay días y días. Un saludo.