El principio del fin

Se acaba mi trabajo, que no mis preocupaciones y mi incertidumbre. Acabará esta jornada, y quedará tanto por hacer que aún tendré que escaparme un par de días a adelantar faena para que no me pille el toro a volver. Hoy, si puedo, veré a una vieja amiga, dejaré a una nueva colgada (lo siento)…

Miedo

Hacía mucho tiempo que no lo sentía. No está tan mal. Y pese a todo sigue el vacío, la desazón, la tristeza. Las mil preguntas sin respuesta y la cobardía. El ansia de sueños, de música y café y Lagavulin en un hotel de Berlín, una habitación oscura iluminada por una televisión en silencio. Mientras…

Necesito…

Si os dijera lo que necesito os ibais a acojonar

¿Tiempo de qué?

Un viernes para enmarcar, para no olvidar nunca. Un sábado largo y agridulce. Un domingo de Ramos insulso, con campanas y badajo, sin esperanza de salir a correr, mi dosis de huida habitual y redentora. Más vencido que nunca, es el comienzo de una nueva vida. Eso, o tomarme una pastilla para no soñar.

Dos kilómetros de paciencia

Con pocos nubarrones a la vista (aunque muy gordos), encaro la cuesta abajo de este curso, que es lo que marca mis días, noches y desesperanzas. Sin motivo alguno (o quizá con demasiados motivos, ya no tengo nada claro) ésta es una de las épocas más grises de mi vida. Sin motivos personales para seguir…

Esperando el fin

¿Te apuntas? Si quieres, pedimos a Sabina que nos nombre.

Me ha faltado un café

Decía  Bilbo Bolsón que es muy peligroso cruzar la puerta; en la puerta nace un camino que no sabes dónde te llevará. Así que cada vez que sales por la puerta la vida puede salir a tu encuentro. O como cuenta Cortázar, en el inicio de sus cronopios y sus famas. Pero la mochila pesa,…

Haciendo agua

Pues sí; esperando a que escampe, esta situación que acabará con un poco de suerte el viernes, aunque no hay tregua. Da miedo mirar mi agenda, da miedo pensar. Mejor beber y olvidar, aunque ni de eso, ni de soñar siquiera, quedan ganas.