20 de abril

Atendiendo a una larga y gloriosa tradición:

Necesito épica en vena

Así que ayer me leí «La sombra del águila«, y tengo «El Señor de los Anillos«. de vez en cuando necesitas algo que te suba la moral.

Pido la paz y la palabra

Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra. He dicho «silencio», «sombra», «vacío» etcétera. Digo «del hombre y su justicia», «océano pacífico», lo que me dejan. Pido la paz y la palabra.

A la inmensa mayoría

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre aquel que amó, vivió, murió por dentro y un buen día bajó a la calle: entonces comprendió: y rompió todos su versos. Así es, así fue. Salió una noche echando espuma por los ojos, ebrio de amor, huyendo sin saber adónde: a donde el aire no apestase…

Andanada de tristeza

El plena línea de corazón. Por suerte, no podemos ir más a pique.

Perdido

¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar? Todo sigue igual de mal, igual de peor. Cada vez son más las preguntas, más duras y peligrosas. Los recuerdos ya no me atormentan, necesitaba un vals para olvidarte, me pregunto cómo llegué a perderme tanto en tan poco tiempo; cómo me equivoqué. Realmente ella no…

Nessun dorma

Arrecia la granizada en mi interior, con las pulgas de mi corazón alborotadas y en pie de guerra. En todos los apectos. Muchas ganas de sentarme en mi rincón y esperar a ver qué pasa. Acechado en todos los frentes, quizá me enfrento a enemigos difíciles de sortear, batallas imposibles de ganar y decisiones dolorosas…

Tiempo muerto

Ya estoy volviendo a mi estado estacionario: marrones y preocupaciones por doquier. Tantos, que dentro de poco empezaré a soltar lastre y a olvidar, a ocuparme un poquito de mí mismo, a ver qué puedo salvar de este naufragio. Esta mañana he venido oyendo las noticias, oyendo a los políticos presumir de sus votos, de…

Saturday morning

Se acaban las vacaciones. El vino del Gargallo (líquido de frenos para tanques en estado puro) y Suzanne Vega (Caspar Hausers’ Song) han disparado cien mil recuerdos, cien mil deseos de volver a huír, quizá ya por última vez. Dos cartuchos en el bolsillo de la chaqueta y la hostia de zombies acechando. En fin,…