Es verdad que me vengo aquí cada vez que me encuentro mal. En lugar de gritarles a ciertas personas, grito en el silencio. Pero ya no puedo hacerlo. Al final, hasta hay gente que me dice cómo y qué debo sentir.
Tengo muchos defectos, pero de verdad que hay gente que me machaca continuamente. Y encima tengo que aguantarla, y pedirle perdón, y reírle las gracias y darle las gracias por todo lo que han hecho por mí, lo pidiera o no. Porque se lo debo.
Dios. Qué mierda de vida, cuanto egoísmo, victimismo e injusticia que cae sobre mí. Cuánta mierda. Cuántas ganas de morirme.