«Ha llegado un momento en el que hay que defender la dignidad de la política. Si ustedes quieren que aquí venga simplemente gente que no tenga ninguna propiedad, y la sociedad en general pretende que esta Cámara sea una Cámara de funcionarios y gente pobre, vamos por el mejor de los caminos».
Durán i Lleida
Yo soy un pobre funcionario, con un «buen» sueldo para los pobres, que no llega a la suela de los zapatos de los de sus señorías. Me considero medianamente proeparado, le echo más horas que un reloj . Y mo objetivo no es ganar dinero o escaquearme, sino cumplir mi trabajo, investigar y hacerlo lo mejor posible. Y lo mismo haría si fuera senador o congresista. Algo en lo que me diferencio totalmente de los políticos actuales.
Bienaventurados los pobres y los funcionarios, porque de ellos será el Reino del Gobierno.
Cosas veredes.