Micropoesía en 140 caracteres (o casi)

Quiero decir: paz, amor, sueño, esperanza, amigo, te quiero, feliz, duerme conmigo. Pero sólo digo: quiéreme, crisis, tristeza, corruptos, dolor, hijadeputa, pena, me rindo.

Se borraron las rutas

Te conocí y te quise, incluso te amé. Te amé como un río, como un mar; no sé, sólo sé que te amé mucho. Pero ocurrió un accidente. Se perdieron los mapas que indicaban las rutas hacia amarte. Los caminos se infestaron de orcos, trasgos, lobos, que acabaron con las lamias y los caminantes. Y…

Un día largo

Largo que se alarga aún más, como la sombra del ciprés, como «el puto año» que nos está barriendo poco a poco. Quizá mañana tenga un respiro para poder rehacerme y afrontar de nuevo el jueves. Sigo aquí, perdido en la ciudad, sin auriculares, sin batería en el móvil, sin coche, sin dinero, sin esperanza….

Todos mis versos

No niego que dependo de tu boca, del delirio que provoca su sabor a desconsuelo. No escondo que me estallan bajo el pecho pesadillas que me han hecho llorar lágrimas de hielo. Y así me sorprende a contramano este agosto sin verano, esta noche tan mezquina. Hoy que todos mis versos tan sólo hablan de…

Sobrecarga

Sobrecarga en todos los sistemas: entrando en modo «supervivencia» hasta el 17 de marzo.

Noqueado

Alguien me ha dado un puñetazo, he caído y estoy sentado sobre la lona. Alguien me habla, me dice cosas, pero no lo entiendo. La realidad me rodea a cámara lenta, no tengo una noción clara de qué está pasando,cómo he llegado hasta aquí, qué va a pasar. Qué tengo que hacer ahora. Aquí sigo,…

Buen finde

Pasad buen fin de semana. Yo haré lo que pueda reparando mi avión derribado.

El luchador

He aprendido muy poco en esta vida. He errado mucho, a veces pienso que demasiado. Pero tengo claro sólo una cosa en la vida: no queda sino luchar. Si eres una persona de ésas que no piensa, te digo sinceramente que te envidio. Me gustaría tener ambiciones sencillas: fútbol los domingos, sexo los sábados, pequeños…

Horas bajas

Horas muy bajas. Restañando heridas y haciendo acopio de víveres y municiones en mi trinchera. No me cogerán vivo.

Simulacros

Somos una familia rara. En este país donde las cosas se hacen por obligación o fanfarronería, nos gustan las ocupaciones libres, las tareas porque sí, los simulacros que no sirven para nada. Tenemos un defecto: nos falta originalidad. Casi todo lo que decidimos hacer está inspirado -digamos francamente, copiado- de modelos célebres. Si alguna novedad…