Tengo un amigo, al que acogeremos dulcemente en las sombras de lo ignoto, que estos días ha ido de notario (lo digo en singular porque en Segorbe sólo hay uno). Ha cancelado la hipoteca, supongo que habrá modificado la escritura para eliminar la carga y luego ha cambiado el piso de nombre. Tres viajes al notario, con una minuta de 1200€.
Me parece obsceno ese precio por esas tareas. Tanto hablar de la crisis, de apretarse el cinturón, de recortar gastos, pero los gobiernos siguen permitiendo la impunidad de los poderosos, las rancias y obsoletas estructuras que ahogan al pequeño para que el grande sea todavía más grande. Un sistema de dos mil años montado para que gobernantes sinvergüenzas y poderosos sigan viviendo, enriqueciéndose, a costa del pobre.
Mierda de país. Si al menos fueran como Berlusconi: graciosos, vergonzantes, ridículos… Lo demás: corruptos, vagos, injustos, ladrones,sinvergüenzas, ya lo tienen todos, sin excepción, y no me hacen reír. Con Berlusconi se ríen y al menos tienen de qué hablar.
