Al vuelo, Quique González Si no tuviera roto el corazón, si no tuviese el corazón desvencijado como lo tengo podría amarte como una vez fui capaz de amar, como nunca te han amado; podrías ver cómo fui, cómo era, con todo lo que fui, con todo lo que tuve; si no tuviera roto el corazón….
Etiqueta: personal
Meditaciones (de Severino el Sordo)
Estoy en la universidad hermana, o hermanastra, según se mire. Esperando, con el día cargado de trabajo y me encuentro con media hora libre, o gratis, en la que poder pensar o escribir. Me doy cuenta de que empecé a creer en mí mismo demasiado tarde, ése ha sido mi único error en esta vida….
Minusvalía del 99,9%
Después de esta tarde me he empezado a dar cuenta de que estoy mucho peor de lo que imaginaba. Que mi corazón está roto, destrozado, que soy un minusválido sentimental. Que mi corazón es una zona cero, destruida, yerma. Sin posibilidad de reconstrucción. Esta tarde, subiendo a casa, «A contrapelo 2011» sonaba como el mejor…
El hombre tranquilo
Nivel de melancolía: 8 de 10 en la escala rafoidea.
¿Sabéis qué?
Hace tiempo me ofrecí huir un fin de semana con alguien a llorar lejos de aquí, y creé un dirección de email ex profeso para el caso. Me quejé de que nadie escribió nunca nada. Y ahora, un año después, me doy cuenta de que escribí mal la dirección de correo. Igual no me escribió…
Hombres de honor
A propósito del artículo de Reverte de esta semana, empecé a darle vueltas acerca de cómo ha cambiado la sociedad. Quizá también de cómo he cambiado yo, desde la inocencia de la infancia al cinismo de la ¿madurez?. Añoro cuando el mundo se reducía a botarates y a hombres «como Dios manda». Allá donde fueras…
Otra semana más
Me obligo a poner por escrito algo en mi blog, a revisar mi conciencia para evitar infecciones indeseables. Mientras soporto la crisis provocada por políticos corruptos e ineptos y especuladores avariciosos y egoístas. Todos impunes, mientras en nombre de la sociedad Churchill promete sangre, sudor y lágrimas. Desmontando el estado del bienestar, el que quiera…
Los viernes sin Lagavulin son menos viernes
Por fin acaba la semana, aunque la intensidad no baja, ni bajará hasta Pascua. Aquí sigo, aguantando mecha, hasta que vuelva a salir el sol. Ya queda poca gente, nadie con quien echarme un suspiro de Lagavulin y arreglar el país. Después de lo de Garzón, y desde el completo desconocimiento que tengo, creo que…
Mi despacho
Un día de estos os la describo, sobre todo mi flamante ordenador hecho por mí mismo, con estas manitas.
Rescate abortado
En la autovía A-23, km. 17 sentido Valencia, ha agonizado durante un mes un libro. No he sabido su título, nunca lo sabré. Al principio yacía allí, indolente, impasible el ademán. Vino algo de lluvia, frío, viento, más lluvia. Empezó a ajarse, a alborotársele el pelo como a una chica yeyé. No parecía un libro…