A quién vas a engañar con gorgoritos y esa pos de gallito de taberna la voz, vete a cagar si es un hilito y no me hagas hablar de la entrepierna Confiesa de una vez que estas quemado de bordar la parodia de ti mismo que un pendejo te quita lo bailado que el espejo…
Etiqueta: personal
Demasiado para Gálvez
El sábado estuve mirando los muros de la patria mía… No, no, que me voy. El sábado fui a la masía de Ferrer, una antigua masía de Segorbe que, arruinado el campo en este país traidor y cainita, se ha erigido en albergue rural con enorme éxito. Llegué a ella, 15 kilómetros adentro en la…
Aquí no dimite ni Dios
Maldito país que no sabe ni aprender de Islandia, donde todos han dimitido como ejercicio de responsabilidad (tras dos meses de huelga). Como dijo el presidente del Madrid, Calderón, en España sólo se dimite por cobardía o si se tiene algo que esconder. Y con la poca vergüenza de los políticos, que niegan lo flagrante,…
Felicidades
Decía Gardel que veinte años no es nada, así que cuarenta tampoco debe ser demasiado. No puedo decir que no me afecte: la crisis de los 40 no es algo de lo que uno se libre sin un par de coscorrones y una semana en el hospital, pero acabo de sobrevivir al primero de mis…
Venecia se hunde
Parece que la vida me atormenta con sevicia, se encarga de ir destrozando mis maltrechos sueños, los nuevos y los viejos, para no dejarme llegar con esperanza a la siguiente aurora. Ahora Venecia, el último refugio hallado y añorado, donde uno espera recoger los 1000 pedazos de su corazón y olvidar penas y tiempo perdido…
Se ha muerto Cuevas: ¡larga vida a Cuevas!
Se ha muerto el presidente vitalicio de la patronal. No tenía al placer de conocerlo, ni tampoco ganas, y el que ese hombre haya muerto me importa bastante poco. Ayer el esperpento llegó a RNE (la misma empresa que le hace mobbing a Ramón Trecet) Radio 5 de la mano de Juan Ramón Lucas, que…
Desahucio
Ayer, por primera vez en mucho tiempo, desee no ir a trabajar; quedarme en la cama con los míos y no salir nunca más de casa. Olvidar penas y alegrías y desvelos y esfuerzos, que todo es apacentarse de viento. ¡Qué ganas tengo de jubilarme!
No sé qué me pasa
No tengo ganas de escribir, estoy saturado por todo el trabajo y no me centro en muchas cosas. Esto es un infierno, no siento las piernas. Tengo unos cuantos proyectos personales abandonados y mi esperanza es un eterno vaivén entre la deseperación y la euforia. Que acabe el año, que acabe este maldito año…
A contrapelo
Robo un poco de mi escaso tiempo: las clases habituales, las clases de un máster que doy en otra universidad, mis proyectos, mi empresa… Llevo uno de los peores septiembres de mi vida, ya que me toca trabajar (algo a lo que no estoy muy acostumbrado). Pasa el tiempo y, según días, estoy más o…