Pedir por pedir

Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra. He dicho «silencio», «sombra», «vacío» etcétera. Digo «del hombre y su justicia», «océano pacífico», lo que me dejan. Pido la paz y la palabra.

Qué mal

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre aquel que amó, vivió, murió por dentro y un buen día bajó a la calle: entonces comprendió: y rompió todos su versos. Así es, así fue. Salió una noche echando espuma por los ojos, ebrio de amor, huyendo sin saber adónde: a donde el aire no apestase…

De los que fallan o de los que follan

No sé si soy de los que fallan pero yo, que ya sólo follo por amor, sigo perdiendo esperanzas en cada estación de tren en la que no estás para despedirme. Por eso ahora, momento en que todo, todo está perdido, busco el último asidero para no mandarlo todo al traste, que, al final, parece…

Dos tickets

Sigo igual. Tus fotos siguen sin decirme nada, corre el viento, ululante, en mi interior. No hay mucho ya. Lo dicho: necesito un rescate en toda regla

Buscando mi hogar en tierra extraña

Corriendo por esta gran ciudad que me aliena, gracias a Dios. He acabado por aborrecer ese coto cerrado, asfixiante, de todo lo familiar y cotidiano que agotó el espacio para mi persona. Agradezco ese anonimato, pienso en tu ausencia y tu desdén, pienso en mi derroche de amor sembrado en baldío, Es lo que tiene…

De ti depende

un septiembre en Santiago Casi tan desmotivado como siempre, con ganas de tener ganas. Ahora mismo, descentrado y desorientado, echo de menos echarte de menos, añoro y extraño el tener motivos para morir. Nada queda ya de todo aquello, ni siquiera la esperanza de ser tan desgraciado como antes. Realmente nada vale la pena, realmente…

Abrazado a mi tristeza (II)

Será Ismael, será el tiempo que, con su barba blanca, me vacía gota a gota la clepsidra. Serán las Moiras que me amenazan con las puntiagudas tijera. O Dante en la sartén de Albacete, buscando los círculos que le faltan al infierno (o viceversa). Será que ahora el rumbo está perdido, será que todo está…

Abrazado a mi tristeza

Vuelve la rutina. Coche en la mañana para volver a casa, aunque empieza a diluirse allí donde miro. Ahora, donde tantos años he pasado se ha vuelto extraño. Casi no me encuentro aquí, habrá sido el estrés de esta vida pública que me sigue destrozando. Casi había olvidado mi centro de gravedad permanente, mi planta…

Y en breve

Y en breve tomaré mi espada y volveré a mi vida rutinaria, volveré a pelearme por tu risa sabiendo que perdí la batalla de antemano. En breve tornaré a mis amigos, a mis vicios, a mis pesares, a mis miedos, a rendir cuentas ante la vida sin pedirle nada a cambio. En breve pienso que…