¿Por qué no dejo hablar de esta oscuridad que se abalanzó sobre mí en algún momento entre mi nacimiento y hoy? No soy el centro del universo, busco una cuarta dimensión en la que huir cuando todo está perdido. Todo está perdido. Sólo entiendo guerra y dolor, ya no busco la belleza, ya no ansío…
Vuelvo a Madrid
Vuelvo a Madrid, hoy de la mano de Dani Flaco y Luis Ramiro (me viene a la memoria la canción Ismael Serrano, Vuelvo a Madríd). Porque todo sigue sin sal ni aliño, nada sabe igual sin la esperanza de un futuro mejor. Vuelvo a Madrid en mis viajes relámpago, esta vez con compañía. Pero Madrid…
Escondido en Manhattan
Sueño con perderme, en la mejor de mis suertes contigo. Sueño con lluvia y fuego y leer el invierno de Vivaldi en tus tatuajes mientras el tiempo se extiende perezoso y lánguido, casi indolente. Sigo buscando la salida en este laberinto de distancias geométricas y algorítmicas, anhelando música y teatro y mercadillos y césped y…
Escorado a babor
Sigo oyendo mi música mientras repaso mis quehaceres, atoro brechas de agua, ciego ventanas. Me voy hundiendo mientras suena la música. No tengo ganas sino de llorar. No le veo solución a nada de lo que me rodea, no estoy contento con nada ni nadie, no soy feliz. Porque todas las canciones llevan tu rostro,…
¿Dónde está el error?
Tengo unos principios que me han ido sirviendo hasta ahora. Uno de ellos es no confiar en quien te la juega, no confiar en quien te ha demostrado que puede ser mala persona, que ha antepuesto sus intereses a resolver un problema. Principalmente porque esas personas volverán a hacer lo mismo, nunca te respetarán. Sólo…
Ganas o mueres
Estoy revisando «Juego de tronos». Acabo de ver el séptimo episodio de la primera temporada. Acabo de ver que Ned Stark hace lo correcto, aunque lo mejor hubiera sido ser injusto. Lo paga con su vida. Me recordó a alguna situación que vivo yo ahora en política. Todavía conservo mis principios, un lastre en la…
Volverás a Región
A estas alturas de mi vida, ya no sé si rendirme y retirarme de esta carrera sin salida, o seguir caminando hacia esa luz que, a la vez de quemar cada vez más, se aleja, inasible, como la sombra de tu pelo. Hoy parecía que iba a tener tiempo disponible para echarte de menos como…
Una inmensa tristeza
se ha adueñado de mí.