Vengo de Zaragoza, por obligación, no por devoción. Así que han sido unos 900 km. de Radio5 Todo Noticias, mi único vicio legal al volante. Y me he enterado de un rifirrafe entre la ministra de vivienda y Super Espe acerca de una ley para evitar la especulación, que según unos y otros invade competenecias…
Ahora que la rociada arrecia y no queda sino guarecerse en el fondo de la trinchera, en tus universos paralelos donde triunfas y eres feliz, donde todo se construye a tu medida y todo está en su sitio, impoluto e inmaculado; ahora que los suelos se abisman bajo tus pies en tus sueños, mientras en…
Mujeres competentes (II)
La definición de una mujer competente parece obvia a simple vista. Todo empezó con la definición de madre competente: aquélla que, tras su maternidad, todavía se conserva apetitosa. La definición se hace extensiva hacia cualquier tía buena. Quién no ha tenido su propia definición, crítica y críptica, de una mujer cañón.Pero esta definición que comparto…
Mujeres competentes (I)
(Para degustar en la oscuridad, esperando la segunda parte) Cerrado por derribo, Joaquín Sabina
9 días, 7 noches sin internet…
… y todavía vivo.
Remembranza
Decía un buen amigo, Víctor Espinosa, que uno tiene la edad de la mujer a la que ama. Tenía mucha razón, y me acuerdo mucho de esas palabras, que me hacen varios años más joven, y me doy cuenta muchas veces, cuando veo compañeros míos del colegio que han envejecido de manera muy distinta a…
Esto se acaba
Siempre os digo que mi vida, la vida del triste docente, empieza y termina con los cursos. Así que esto empieza a acabarse. Septiembre es un mes inacabado, bisagra hacia ninguna parte. Pronto acaba el curso, acaba el estado de las cosas, todos los contadores se ponen a cero y empezamos de nuevo. Sigo aún…
¿Te gusta conducir?
Acabo de cambiar el blog. Me he pasado a la plantilla moderna de Blogger, lo que me ha llevado este domingo hasta las cuatro de la mañana. No le pido mucho a la plantilla, sólo me interesaba la nueva distribución de los blogs antiguos. Ahora puedo ponerle juguetitos, pero no estoy para esas fiestas. Tengo…
Anoche intenté emborracharme, sin éxito. Ya ni siquiera soy capaz de hundirme indignamente. Sólo me queda huir hacia adelante, huir, huir.