Por fin acaba la semana, aunque la intensidad no baja, ni bajará hasta Pascua. Aquí sigo, aguantando mecha, hasta que vuelva a salir el sol. Ya queda poca gente, nadie con quien echarme un suspiro de Lagavulin y arreglar el país. Después de lo de Garzón, y desde el completo desconocimiento que tengo, creo que…
Más por cierto:
el concierto de Rebeca Jiménez es el 10 de marzo, no el de febrero. Todo se retrasa un mes, pero seguro que no iré.
Mi despacho
Un día de estos os la describo, sobre todo mi flamante ordenador hecho por mí mismo, con estas manitas.
Por cierto,
no creo que vaya a Varadero a Gandía este viernes. No hay motivos ni ganas ni huevos.
Rescate abortado
En la autovía A-23, km. 17 sentido Valencia, ha agonizado durante un mes un libro. No he sabido su título, nunca lo sabré. Al principio yacía allí, indolente, impasible el ademán. Vino algo de lluvia, frío, viento, más lluvia. Empezó a ajarse, a alborotársele el pelo como a una chica yeyé. No parecía un libro…
E5
tocado P.D. Medio cuadro de chocolate negro y un suspiro de Macallan 12 para el mal de muelas.
Veo una cara vieja
Una cara ajada, pulida, desgastada por el tiempo. Una cara estándar de ésas que no dicen nada a nadie, nunca. Un fondo insulso para un cuadro o película o fotografía. Una cara aburrida, sin interés, sin historia, ni pasada ni futura.
Días en los que me canso
Mañana empiezo las clases. El departamento va como una casa de mujeres que fuman y no puedo solucionarlo, los marrones salen como setas, los políticos españoles son con diferencia los peores de África. Hay días que no puedo con todo lo que me rodea. Hoy es uno de ellos.