Nada que recordar, todo para perder

Esto de perder la esperanza es lo que tiene, que el desahucio interior te hace ver el horizonte con mucha perspectiva. Demasiada. Todo termina por perderse, incluso yo. Y ahora nada ya tiene sentido, salvo ver pasar los días y esperar a que todo acabe. Y cuando digo todo es todo.

Casi como antes

  Sólo me falta apretar los dientes y hacer lo que debo. Una vuelta de tuerca más, siempre trabajo mejor contra las cuerdas y a la desesperada.

¿Qué harías sin no tuvieras miedo?

Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez que nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a…

Australia

En no sé qué periódico del fin de semana describen Australia como un país que, de tan perfecto, se hace aburrido vivir en él (bendito aburrimiento, también pienso a veces). Así que anoche, mirando al techo, tampoco pude dejar de pensar en lo gilipollas que soy. En que tengo todos los ingredientes para ser feliz…

Cambio de planes

Hoy soy más consciente que nunca que debo cambiar aquello que está en mi mano. Que debo seguir haciendo lo que que creo. Es la única solución. Sí, contigo también tengo que hacer algo. Si quieres.

20 años tarde

Ya no sé nada. Ni qué soy, ni dónde voy, ni qué quiero. Casi ni quién soy. Ahora, al cabo de tanto tiempo, al cabo de tanta vida, tantos errores y tanta guerra, me doy cuenta de lo equivocado que he estado. Cuando te vi, estaba perdido en medio de mi desencanto, y creí que…

Te busco

Cómo no, te busco en las terrazas de los cafés mientras deambulo por calles de tristeza. Quizá te encuentre un día en mi camino. Quizá no. Pero esta búsqueda, esa esperanza de que un día de improviso te vea y me veas y me sonrías y me abras esa puerta, esa esperanza me sigue manteniendo…

Tiemblo

Miro las nubes pasar y me traen recuerdos de tardes de la infancia tras los cristales y ventanas de madera, cuando el tiempo y las prisas no importaban casi nada a casi nadie. Corren las nubes en el paisaje erizado de antenas, y no encuentro motivos, esperanza, consuelo. Pongo la tele y todos me dicen…