Yo encuentro eso de lo más difícil en esta perra vida. Creo que todos nos acabamos conociendo de sobras, quizá por eso es más difícil tolerarnos a nosotros mismos que a los demás. Y porque en dias grises sólo quedas tú, esperando la tormenta a contraluz. Examinando tus miserias en soledad y paladeando el dolor…
Categoría: sin puta categoría
Este es otro día en que no sé qué poner
Pero al menos llueve, de tormenta, y el cielo y el día está gris, y hace juego con mi ropa, con mi corazón.
Empieza la semana con Reverte.
A veces eso te da fuerzas para empezar a resistir otra vuelta de tuerca…«El caso, como digo, es que estás entre ellos y dices: son mis compadres y la siguiente andanada de a 36 libras la pago yo. Entonces ves al final de la barra un periódico con los titulares llenos de esa otra España…
A veces me da por pensar.
A veces me da por pensar… A veces me quedo solo, completamente solo, en un comedor atiborrado de gente atareada y vocinglera. Pongo en marcha la hormigonera de mi cerebro, que amalgama todos los recuerdos y los errores y los escuálidos éxitos. La terrible hormigonera que todo lo puede y te despierta las más de…
Sueños
Últimamente tengo sueños muy muy raros. Necesito un aparato para grabarlos y luego colgarlos en Internet. Me haría de oro. Por cierto, hace tiempo aprendí un sinónimo de locuaz que, ahora, no puedo recordar y me lleva dos días dando vueltas en la cabeza. Estoy enfermo.
Compañeros, ¿por qué me habéis abandonado?
Las bitácoras amigas, están mudas, desiertas, desangeladas. ¿dónde andarán sus habitantes, otrora alegres y locuaces, y ahora silentes y oscuros como estos tiempos inciertos que nos han sido dados?
Justicia y ley
Acabo de fotocopiar para mi padre la Ley de Ordenación del Parque Natural de la Sierra Calderona. Es lo que tiene vivir en estos países tercermundistas……, usted ya me entiende. Mi familia lleva no sé cuántas generaciones viviendo en esta zona, a caballo entre la Sierra Espadán y la Sierra Calderona. Muchos años malviviendo de…
Saludos, Irlanda
Ya sabéis por qué. Gracias.
¿Y ahora qué escribo?
¿Que todo sigue igual, pero, en cierta manera, he recuperado algo de esperanza, no sé por qué? ¿que la inutilidad me persigue, me llama al teléfono, teléfono que no descuelgo porque estoy cansado de dar panes a perros ajenos, cansado de que nunca nadie me ofreció una triste hogaza, agotado de evitar que alguna vez…
123 km, 84 minutos
Ésos son los kilómeros que hago, el tiempo que malgasto todos los días yendo a servir a tan mal señor. No obstante, ayer era un buen día y hoy también debe serlo. Al menos eso dicen.