Ponerle conectoras (nada más) a estos dos monstruos, y que funcionen. El primero ocupa un lugar preeminente en mi despacho.
Categoría: personal
Y eso que lo intento, pero no.
Pasan los días, y nada parece tener solución. Hoy comienzo de nuevo a apretar los dientes y a huir hacia delante. tirando de manual. Ya no creo en nada de lo que hago, ya no tengo ni un ápice de esperanza. Pero mi obligación es pelear y seguir dando batalla. Hasta que lo deje. De…
Necesito…
Si os digo lo que necesito vais a alucinar de todos los tamaños y colores. Así que no os lo digo. Os lo diré en la intimidad de un hotel en Berlín. Por ejemplo. La ciudad es negociable, siempre que sea gris.
Una noche inolvidable
Mil gracias, os debo una.
Cómo va el país
Vaya por delante que la culpa es únicamente nuestra, porque de palabra, obra u omisión permitimos que todo esto ocurra, que todo haya llegado hasta estos extremos de esperpento. Estoy en el centro de investigación Príncipe Felipe, otrora buque insignia del gobierno valenciano en su apuesta por la investigación y ahora pecio encallado en los…
Las desgracias nunca vienen solas
Como ser pobre y honrado. Fijaos en la fecha de caducidad, voy a ver si abro la caja y los gasto antes de que caduquen. Seguro que ese modelo de condones dejaron de fabricarlo hace años…
¿Qué pasa con la educación?
Cuando entré al AMPA del CP Pintor Camarón de Segorbe pensé que, con mi trabajo y mis ideas, podía hacer algo por cambiar la realidad de una educación que no me gustaba. Ahora, casi dos años y varios desengaños después, me encuentro en la tesitura de hacer mutis por el foro y cerrar página o…
Perderse para siempre
A veces necesitas un lugar, un momento y un hombro para llorar.
Las malas rachas siempre son largas
Revisando correos de septiembre, e intentando achicar agua, a ver si consigo acabar algo de una vez por todas. Sin ganas ya, y acabamos de empezar. Lleno de dudas y necesitando soltar lastre, lastre improductivo, centrarme en mi carrera y llegar a ese punto elegido, deseado, añorado, que simplemente da seguridad, que no felicidad. Pero…