Tengo que volver a mi agujero. Las aventuras equinocciales me están pasando factura emocional
Categoría: personal
noname.c
http://youtu.be/HB4jW6dzvXQ
De errores y otras desgracias
El día está siendo duro, pese a que no ha hecho nada más que empezar. Mucho trabajo, muchas cuentas pendientes que voy sacando, con la esperanza de ponerme al día de todo lo que tengo. Y no sé si es por esto, o pese a esto, hoy es uno de esos días en que cada…
Semáforo rojo
Se saltó en rojo el semáforo de mi corazón, pero no pude verle la matrícula.
Versos y madera
Me acostumbré a las noches en vela llorando lágrimas de acuarela y puse a arder versos y madera, perdí las ganas y las maneras, se me cortaron los labios por la pena. Todos tenemos nuestros particulares Trafalgar; cargamentos de recuerdos que nos indican que, en algún momento, tomamos un camino y dejamos atrás muchas cosas,…
Andanada
Le largué una andanada con toda mi artillería en plena línea de flotación de su corazón; le lancé todo lo que tenía, todo lo que pude, y no abrí ni una sola brecha. Quizá fue porque no era Ella: no era el amor de mi vida.
Todo a pulmón
La vida es muy fácil, por lo que no entiendo esta manía que tenemos la gente de complicarla. Quizá el secreto está en no desear demasiado, no preguntarse nada y satisfacer esos pequeños placeres que nos evitan el pensar. Si hiciéremos eso, si no pensáramos, nuestra vida sería dichosa. ¡Cómo envidio yo a ciertas personas…
Los momentos en que alguien de verdad escucha a tu corazón no tienen precio
You light all the room and you don’t even know
Carita de tonto
Tras este terrible inicio laboral, parece que ya alcanzo a sacar la cabeza. No es que se haya acabado: lo peor empieza ahora, pero ya encuentro fuerzas para ir manejándolo. Lo peor es esa resignación, esa cobardía que se ha instalado en mí tras las navidades. Cuando ya no te quedan ganas de pelear y…
La vida en la trinchera versión 2014
La vida en la trinchera acaba por pasarte factura. Todo lo que recuerdas de tu vida se reduce a pelear por defender la trinchera, a ganar tres metros más, a que no entren, y a arrastrar tu equipaje, tu lastre por el barro esos tres metros hasta la nueva trinchera. Muros de barro, salpicaduras de…