Historias tristes

En mis historias no ganan los buenos, y nada acaba con final feliz. Si me seguís leyendo, ya sabéis lo que os espera. Perdón por la tristeza

K.O. Boy (y es verdad: me siento noqueado)

Ahora que estás lejos sé que soy algo mas viejo y en mi casa ¿quién se acuerda de regar las plantas? Mis nuevas amantes ni se acercan a lo que me dabas. Me despierto en el sofá, ¿era esto la libertad?, la vida a veces pasa como un vídeo musical, y ahora tengo que intentar…

Tristeza

Una tristeza inefable porque parece que todo se me olvide, porque parece que «ahora ya fue«. Ya os conté antes que no estoy en mi mejor momento. Y tú, ¿qué andarás haciendo ahora?

Ciclotímico

Aunque la RAE lo define como psicosis maniaco-depresiva, me gusta más definirlo como quienes oscilan entre estados de ánimos radicalmente opuestos. Ahora estoy muy bien, luego estoy muy mal. No es que yo sea ciclotímico (espero), pese a estar «mu loco», pero sí que hay temporadas en los que estoy más animado, con ganas de…

Perdido el norte

De vez en cuando siento que, en determinados asuntos, he perdido la objetividad. Tengo demasiados prejuicios como para estar capacitado para manejar algo. He perdido el norte. Puede que ya haya demasiada pasión en algún movimiento. Igual es momento de dejarlo, no puedo garantizar que mis decisiones sean las óptimas. Ya veremos qué pasa.

Actores secundarios

Los actores secundarios nunca pasan a la historia solo ocupan un rincón de alguna frase en los diarios pero no de la memoria. Los actores secundarios no enamoran a las chicas se conforman con tener para beber lo necesario y se rascan si les pica. Porque al final ni por lo civil, ni por lo…

Y yo con ganas de rendirme

Mientras oigo el último disco de Dani Flaco, recuerdo este fin de semana, cuando el dolor se hizo insoportable. Y quizá de aquel domingo viene este lunes y este martes, en los que dejé de anhelar tu piel y tu recuerdo, en los que a duras penas se llega al final del día. Hay distintas…

Hoy no

Gripazo terrible, perdido en mis recuerdos y anestesiado. Ayer perdí las ganas, sin motivo alguno (supongo que será cansancio o hastío, rendición o pereza) y no hay manera de volver a la senda.

Un día de estos

Este día ha sido tan malo que no me apetece ni cambiar de vida. Ha habido decepciones, hartazgo. Desilusión, abandono, rendición. Tan cansado ya que ni siquiera quiero huir, aunque tampoco volver. Ya no quiero nada. Hoy no me pidas que me fugue contigo: seguro que te digo que no.

Yo no quiero hablar de ti

Han conseguido ponerme de muy mala leche, justo en un día en que empezaba a hartarme de todo y de todos, incluso de mí mismo. De muy mala leche.