Y entonces…

en

…le habló de una muchacha de belleza y lealtad incomparables. Pero todo salió mal, todo sale mal.

Y sin embargo, seguimos en la brecha unos metros más. Siempre hay esperanza, aunque sea para morir ahogado buscando la orilla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.