Érase una vez una princesa que buscaba un cuento de hadas. Demasiados bosques lóbregos, demasiados lobos, demasiado cansancio para un cuento de hadas. Parecía más bien un cuento de trasgos, brujas y ogros. Un día creyó encontrar un cuento acogedor. Tenía bosques, ríos, selvas sol, lluvia, hierba y un hada pequeñita. "Un buen lugar donde escribir la historia" pensó la princesa y se sentó a dejar que el sol acariciase su rostro. Aunque siempre hay monstruos. En todos los cuentos, en todas las vidas, hay monstruos escondidos, bajo los puentes, tras los árboles, en las palabras o conjuros. Así que la princesa, armada de paciencia, temblando de miedo, cansada de todo, cogió la espada y luchó. Contra los monstruos, contra los conjuros y contra el miedo. Un día un príncipe azul apareció por el cuento. Se encontró una sonrisa colgada de una princesa que tomaba el sol en el bosque con la cabeza de los monstruos a sus pies. Tomaron café, se hicieron selfies juntos y se fueron juntos de caza, a buscar monstruos de dos o tres cabezas y a pintar sonrisas en todos los árboles de todos los bosques.
Plural: 3 Comentarios
Los comentarios están cerrados.
Precioso. Me encantó 💕
Muchas gracias
Muy buena historia, me gustó ☺️ muchas gracias por compartir 😄