sin orificio de salida

Elvira Sastre – Sin orificio de salida. Esta mañana, al despertarme, creí que llovía. Luego abrí la ventana y no, no era lluvia, eras tú, que te alejabas, que ya no volabas, que ya no estabas. Y ya no pude volver a dormir. Yo que siempre pensé que besándote te hubiera convencido: a ti de…

no está el aire propicio

No está el aire propicio para estampar mejillas. Se borraron la flechas que indicaban la ruta más copiosa de pájaros para los que agonizan. Se arrastran por los suelos nubes sin corazón y a la garganta trepa la impostura del mundo. No está el aire propicio para cantar tus labios, tu nuca en desacuerdo con…

Desde que no nos vemos

Desde que me embarqué en esta aventura equinoccial he perdido la libertad, la ilusión y los papeles. Perdí las ganas de verte y de amarte, hasta de echarte de menos. De conocerte, de enamorarte, de odiarte y escucharte y suplicarte. Perdí las ganas de acariciarte el pelo, de escribirte en la espalda, de ser polizón…

Me bajo del mundo

En estos tiempos inciertos de fuertes y contrafuertes, de minas y contraminas, de danzas y contradanzas; en estos tiempos veloces que empujan y tiran y arrastran, y nos llevan de prestado sin dejarnos descansar un ratito nada más yo sólo quiero bajarme del mundo y sentarme a tu lado. Ahora que no puedo dormir y…

Para irme contigo

Para irme contigo debía poner mi vida patas arriba (o patas abajo, según se mire). Irme lejos de mi tierra, romper todos mis compromisos sociales, morales, personales. Todo eso podría hacerlo. Todo eso es mi presente, y lo odio a muerte. También debía olvidar mi pasado y mi futuro. Mas no encuentro agua de Leteo…

Anoche, mientras dormía…

Ayer comencé a pensarte, porque ya ni recordarte puedo. Decidí, creo que con poco acierto, que volvería a mis 16 años, para empezar de cero y poder buscarte en tu colegio, esperarte, empezar de cero. Aunque sería un error. Porque ni tú serías la misma ni yo el mismo, y posiblemente el tiempo nos trataría…

Silencio

Mi silencio fue un grito continuo, desgarrado, descarnado que te llamó durante tanto tiempo que se quebró la voz y entonces fue un sollozo, entrecortado, cuajado de lágrimas. Ahora camino en la oscuridad, sin sombra que me acompañe, con los ojos cansados de no verte, el corazón roto de no encontrarte.

No me entediste

No entendiste nada: no quería acostarme contigo, quise dormir contigo. No quería verte las tetas, miraba tu corazón. Ahora volamos cada vez más lejos, nuestros trazos se alejan como pájaros en la tormenta. Yo, tonto de mí, todavía sueño con dar volando la vuelta al mundo y volver a cruzarme contigo para ver si esta…

Pregunto:

¿qué me dirías si llamase a la puerta de tu casa y mendigara un minuto de tu vida, casi sin conocerte? ¿Qué me dirías? ¿Qué te diría? No lo sé. Quizá te diría que añoro tu risa sin oírla, tu cuerpo sin abrazarlo, tus lágrimas sin beberlas. O te diría que no soy nada, contigo…

Fort Apache

¿Hay sitio en tu fuerte? El mío está erizado de flechas tras la última incursión de los indios, y pasear por su adarve sólo me trae recuerdos de todo lo que he ido perdiendo durante tantos años con el hacha de guerra en la mano. Sólo busco un hueco en tu fuerte. Llevo un mp3…