Hoy

Hoy me he puesto a pensarte y han venido a mi mente tantas verdades que aún me duelen. Hoy me he puesto a escribirte y he encontrado en mi pecho miles de cisnes subiendo al cielo. Y no quedan ya más vidas para poder encontrarte solo tengo mil heridas que ofrecerte para amarte. Porque quiero…

Día 4 sin ti

Siento el frío en los huesos, crimen y castigo, y te busco en las desiertas paradas de autobús de mi alma. Sigo construyendo el refugio, sigo apuntalando las ruinas de mi vida, con la esperanza de que los pájaros señalen la ruta que nos une, de que el tiempo cierre las heridas luminosas. Siempre suele…

Día 3 sin ti

Dirían los catastrofistas que las trincheras de Ucrania cruzan mi alma, toman posiciones, mientras el mundo se lanza sobre nuestras cabezas. Dirían los tertulianos, entendidos de nada, que todo está perdido cuando el mundo arrecia. Se equivocan. Siempre se equivocan quienes no han pisado la tierra. Dirían los corazones que los pozos se abisman, que…

Día 2 sin ti

El teléfono no cura la pena, ni abraza ni besa ni ríe. Mientras tanto, allí estas tú, al fondo de esta calle sin salida, sin retorno y sin farolas; un día más lejos que ayer, un día más cerca que mañana. En esta casa, triste y oscura sin ti, recorro las fotos y los cuadros…

Día 1 sin ti

Todavía no creo que la distancia sea la que nos separa, que mi no fuera un puñal, que mis silencios, precipicios. Y ahora vago entre tu pelo, buscando tu sombra entre la noche, oyendo el viento entre los olmos, tapando mi boca con besos de hilo que no cosen corazones rotos. Que ayer estabas entre…

Día 0 sin ti

Todavía huelo a ti y ya te echo de menos. ¿Qué será de mí cuando llegue a casa?

Poema desordenado

Hace seis meses desembarqué en las playas de tu vida, como si de descubrir un extraño continente se tratara, para encontrar las fuentes de tu risa, el bosque de tus besos, la cumbre de tu alma. Allí desembarcó mi corazón, a pecho abierto, para recorrer esas sendas que el tiempo había borrado, y descubrir si…

Hablemos

«Deberíamos inventar nuestro propio idioma» – dijiste, a la manera de Diego Ojeda. «Quizá es que ya lo tenemos» – respondí «y no nos damos cuenta y nos perdemos el la tristeza, ahogados con el ruido del mundo». «Podemos ponernos a hablar ese idioma donde la mirada pide perdón y da cariño, donde las caricias…

Se trata de amar

Se trata de mojarnos juntos. Se trata de escuchar tu risa cuando se apaga la luz y tu aliento es el camino que antecede al beso. Se trata de escuchar la lluvia, de pasear el alma, de convertir las penas en vino, de olvidar los golpes y dibujar las caricias. Se trata de escuchar el…

Te quiero y busco entre mis ruinas cómo decirte que lo siento. Que mi corazón se derrama día tras día buscando no perderse en la senda que lo une a tu corazón.