Hoy le entrada iba sobre otras cosas, pero los días cambian así, de repente. Y, cuando volvía de mi habitual reunión, me esperaba un viejo amigo sonriendo en la escalera. Hace muchos años empezamos los dos en la universidad. Soñadores, rebeldes, contestatarios. Nos dieron palos y no perdíamos la esperanza de comernos el mundo. Él…
Categoría: personal
Pero qué ganas tengo de jubilarme
¡Pero qué ganas tengo de jubilarme!
Y por fin vi la luz
Creo que el título adecuado es: Y por fin vi la oscuridad más completa, pero el título primero queda mejor. Simplemente. Este domingo pasado tuve una revelación. Fui de comida con amigos, aunque en realidad iba a corroborar mis suposiciones; iba, para qué nos vamos a engañar, con cierta predisposición negativa: mi cabeza fue a…
Hasta las trancas
Algún día me sentaré y escribiré mi libro: Ella estaba enamorada hasta las trancas. Al menos eso le habían dicho sus amigos en aquella cena, aunque se negara a admitirlo. Tenían razón: estaba poniendo demasiado corazón en todo lo que hacía por él: el hotel del fin de semana, el regalo, el cine… Lo había…
Me las prometía muy felices…
Esperaba que acabaran las clases, para que bajara la intensidad de la granizada. No ha sido así: la avalancha esta semana es tremenda, quizá porque intento, además, ponerme al día de todo lo que pospuse por flojera en el alma. Lo único que me reconforta es el revuelo que se arma en determinados círculos sociales…
No tengo ganas de escribir
No tengo ganas de escribir, básicamente porque me han derribado y parece que me estoy haciendo a la idea.
Restos de heridas mal curadas
Esta noche me ha costado dormirme, cómo no. Demasiados fantasmas pululando por mi cabeza. Me acabé un libro, empecé otro, me asome al enorme precipicio, al monstruoso agujero que se abre en mi corazón. Simplemente un paseo cerca del otro lado. Fue una especie de catarsis, de revivificación. Fue un paseo tranquilo, en el que…
No queda sino batirse
Siempre ocurre algo parecido. Lo emocional se hunde irremisiblemente en el fango, y el resto de planos, profesional, social, personal… requieren tanta atención que no queda sino redoblar los esfuerzos para mantener en nómina a ese romano llamado statu quo. Y yo, que soy como los Pablorromero, que me crezco con la adversidad, no hago…
A veces se enciende una luz
A veces se enciende una luz. Otras veces se apaga. Hay caídas estrepitosas, con ruido de cacharros y porcelana, o hundimientos sordos, silentes, con un suspiro. Empiezo a recoger los restos del naufragio, esparcidos por la arena. Hay momentos en los que la realidad te impone retiradas, abandonos. En que el dolor ya anestesia, y…