Desde que vivo inmerso en este terrible maremoto, tengo horror cada vez que suena mi teléfono móvil. Odio las llamadas, el whatsapp,todo aquello que me relaciona con personas que quieren más y más de mí. Así que ese miedo me impide verte, oírte, amarte, esperarte. Quizá esté empezando a enfadarme, a decidir que no saben…
Categoría: personal
No diré
Ya no sé lo que quiero. Ya estoy harto de hablar de mí, de quejarme. Hablemos de ti. De que no eres quien yo esperaba, aunque tampoco yo he sido nada ni nadie. Quizá debí aprender a quererme y a quererte, pero no supe hacerlo. No supe quererme, quizá porque tardaron en quererme, y me…
Decepción
Días que se arrastran como interminables trenes australianos por un desierto también infinito.
Un poco de ternura
Deseo demasiadas pocas cosas, ahora que mi corazón es un Nepal arrasado. Deseo frenar y bajar del mundo, deseo dormir y soñarte despierto, porque dormido sólo tengo pesadillas. Necesito dejar de hablar de mí mismo.
Reorganizando las fuerzas
Hoy puede ser un día de esos en los que estoy más animado, o quizá es la necesidad la que impele a andar otro tramo en el frente, a ganar otra trinchera. Sólo queda rabia donde tanto hubo, pero son los tiempos que nos tocan. Lo peor es no echarte de menos ya, no soñarte,…
20 de abril
25 años desde el 20 de abril del 90. Hola, chata, ¿cómo estás? ¿Te sorprende que te escriba? Tanto tiempo no es normal.
De nuevo en el frente
Mi permiso mental acabó el viernes. Dejé Madrid, y volví a no dormir, a perder la tranquilidad, a no disponer de mi tiempo ni de mi corazón, a estar triste y a no desearte. Son tiempos interesantes, ésta es la maldición en la que me veo envuelto por voluntad propia, por tener esa extraña estrategia…
Madrid me mata
Esperar en la boca del metro a que de ella surja una desconocida. No conozco su cara, ni sus manos, ni su corazón. No conozco el rostro que se esconde tras la bruma, y espero a que todo cobre sentido de una vez. Madrid es lo que tiene: que sus calles y sus puertas esconden…
Vuelvo a Madrid
Aquí estoy, de viaje a Madrid, con el miedo escénico que me causan a mí los viajes, ver tantas caras, tantas vidas, tantos sueños que se escaparon y se perdieron. Quizá el miedo venga de ahí: me recuerdan que estoy atrapado en mi propio éxito. Parece mentira, pero en un par de horas de soledad…