La conocí una noche de verano, cómo no, en un concierto de Luis Ramiro, corriendo por las venas de su Madrid de chocolate y rosas. Lejos de ser un movimiento caótico, como todos los que sufrimos los locos inestables, acabó siendo paz en mi guerra, luz en mi tormenta, nana en mi insomnio. Acabó siendo…
Categoría: personal
Lluvia en soledad
Hoy, por fin, llueve. Esta maldita ciudad se derrama por calles y tejados, con un plomizo gris cielo sobre las cabezas. Hoy llueve sin ti a mi lado. Y no soporto los semáforos ni los telégrafos ni los escaparates ni los paraguas anegados ni las aceras resplandecientes. Porque a la lluvia le faltas tú. Añoro…
De los errores insoportables
Hoy no hay manera de escribir nada.
Renacimiento
Hace un par o dos de meses creé una carpeta en mi ordenador, y le puse de nombre «renacimiento». Era estrictamente profesional, y comencé a almacenar tareas y documentos para un resurgir profesional, un nuevo reto que me planteaba para demostrar que algo quedaba en mí. Y ese reto profesional implicaba también un reto personal….
Esperanza es una estación de metro
Acabo de llegar de viaje, y me he sumergido en el tráfago de la vida para tratar de limpiar el parabrisas de los impactos del trabajo. Dos días fuera saturan los buzones. Dos días fuera que, de alguna manera, dejando aparte el destino y los motivos, han sido un bálsamo de esperanza. Porque a veces,…
Un océano de amor
Esta bitácora, este blog no deja de ser un río de una vida, la mía. Como un río, a veces es torrente, a veces río, a veces tempestuosa cascada. Como una vida. Y vierto al río mis penas, mis lágrimas, mi rabia, mi frustración y, cómo no, mi amor y desamor. Lo dije en una…
La antesala del terror
Se acercan las fiestas de mi pueblo. Como no conocéis mucho de mi historia, éstas no son fechas nada agradables para mí. Por suerte, mis vacaciones se acaban y el trabajo vendrá a salvarme, con una dosis de esperanza justo en la hora más negra, al comienzo de todo. Se empieza a terminar un mes…
No me sirvo
No me sirvo si te llevo al cielo sólo para bajarte al infierno. No me sirvo si me llamas y no estoy, si te espero cuando no estás, si te llamo cuando sales a la compra. No me sirvo si mis besos no te sanan, si mis palabras te hieren, si mi tiempo no es…
El cuento de nunca acabar
Anoche, mientras dormías, te hice canción. Conocí a una princesa con alas en los pies, rayos en la risa y flores en el pelo Me cogió de la mano y me llevó a su reino de hadas y elfos, de grifos y dragones. Aquella noche, antes de dar las doce, me besó en los labios…