Filosofar

Cuando uno tiene un rato a solas, que cada vez son menos y siempre lo estropean los malos, le da por pensar en esas cosas que el día a día saca de los focos y relega a bambalinas. Hasta hace un tiempo, mi refugio era la hora y media de coche, en la soledad de…

Estado inestable

Leyendo «Un fuego sobre el abismo» (mi kindle es un refugio de la ciencia ficción añeja). Tratando de ver en ratos perdidos episodios de «Billions», pensando en hacerte canciones en lugar de cantártelas, buscando un buen lugar donde rendirme pero, en tardes largas y solitarias como ésta, todo pierde sentido, se disuelve el horizonte y…

Búscame

porque, ahora sí, estoy completamente perdido.

Una única salida

En estos tiempos inciertos, cansado y resfriado, estoy empezando a barajar ciertas posibilidades. Huir es una de ellas. Y empiezo a cansarme de que, después de tanto camino, de tanta guerra. nadie sabe lo que tiene entre manos. Yo, habiendo recorrido tanto, nunca soy profeta. Mejor dedicarme a predicar donde sea escuchado. En fin, estoy…

Dele Dios mal galardón

Enfermos, aplatanados, escondidos de la luz como los vampiros. Sin ganas de nada. La gripe es asín.

Soy fan de ti

Tú tan de Melendi, y yo tan de Luis Ramiro.

De nuevo en casa

Ya nada es lo que era. Algo tocado al darme cuenta de lo perdido, de lo inmensa, irremediablemente perdido que estoy.

Madrid me mata

Escribo esto dictándole al teléfono. Madrid me mata, como siempre, como nunca. Y hoy, nada más pisar sus calles, o mejor dicho, su metro, me ha asaltado, me ha tomado una gran tristeza, una suerte de melancolía o de dolor de corazón, de hidropesía, no lo sé, quizá porque todas las caras que veía no…

Prende la luz

tapa la calle ya. Perdidas las referencias, sólo queda brújula, resolución y espada. Y manual. Y tantas horas de vuelo que di la vuelta al cuentakilómetros de la decepción, por faltarme tú sobre la cama. Con la certeza inefable de hacer lo correcto, y perderte en ese lance.