Baja California

Sigue la sensación de pérdida de contacto con la realidad. Yo, que tanto he sido y tanto he visto, sólo ansío paz. En esta trinchera, en este escalón inferior de la pirámide de Maslow, en el que sobrevivir es el objetivo, en el que queda poco sitio para los sentimientos o el placer. Lo que…

Descentrado

Ayer fui a comer con la mejor gente que uno puede escoger para hacerlo. De nuevo perdido entre la multitud, deseando que el tiempo pase y sin disfrutar de lo que me rodea, demasiado estrés, deseando un poco de orden en este permanente fin del mundo. No sé, ayer debía haber disfrutado, pero entre que…

Dispuesto a todo, incluso a defraudarte

Con ganas de ti, seas quien sea la que me salves. Con ganas de todo, pero de ti. De ganar, por una puta vez, una mano de póker en un antro oscuro con una mujer de bandera a mi lado y ni una sombra del futuro sobre mi ceño. Con ganas de de ti, y…

¿Y dónde huir?

Un par de horas saltando entre temas: Segorbe, UV, marrones varios. En el silencio de la biblioteca, oyendo música sin denominador común, salvo el de canciones de amor para tiempos difíciles. Buscando sentido o ilación a esta secuencia de episodios, algunos cómicos, otros trágicos, la mayoría insulsos, que conforman mi vida. Buscando algo que dé…

Con caracter retroactivo

Me queda hasta Fallas para sacar la cabeza del fango, aunque esto no se mueve. Sigo sin ver el horizonte desde el periscopio y, claro, así no hay quien desee dormir a tu lado. Soñar con lo que sueño no ayuda a casi nada. Sigo sin salir a correr, abandono mi francés, pierdo de vista…

Ojalá

El mundo se me queda pequeño cuando hablamos de buscarte.

No queda sino batirnos

-No queda sino batirnos- añadió el poeta al cabo de unos instantes. Había hablado pensativo, para sí mismo, ya con un ojo nadando en vino y el otro ahogado. Aún con la mano en su brazo, inclinado sobre la mesa, Alatriste sonrió con afectuosa tristeza. -¿Batirnos contra quien, Don Francisco? Tenía un gesto ausente, cual…

Y nunca oyes mis canciones

Me cansé de hacer canciones para quien no quiso oír mi voz Me faltaron estaciones pa’ perderte entre la gente que no era yo. Tendré que volver a soñarte despierto para poder hacerte poesía. Tendré que volver a poner a cero el cuentakilómetros de mi Vespa y seguir la estela que dejó tu voz en…

A los que leen el blog con malas intenciones

Que los hay, que los hay. Si queréis, os cuento que hay gente que visita esta bitácora sólo para intentar hacerme daño. Aquí sólo son bien recibidos los amigos; a los otros, les deseo lo mismo que ellos a mí.