He conseguido escaparme unos días para destruir el anillo de poder, no os imagináis los disgustos que nos ha costado (Trilogía del Señor de los Anillos), nos dimos una buena paliza contra el Imperio, y les desmontamos su rutilante Estrella de la Muerte (La Guerra de las Galaxias), puse tres anuncios en las afueras para…
Autor: mada
¿Podría acostumbrarme?
Sigo intentando buscarte un hueco en mi vida, encontrar una razón para tenerte (o no tenerte, aún no encuentro la diferencia). Ahora mismo todo tiene el mismo sabor soso, insulso, anodino. Igual eres tú la sal. Corro, leo, repaso los clásicos, oigo música, duerno para no ver a nada ni a nadie. Todavía no han…
Esto de echarte de menos va a poder conmigo
Esta vez he caído bastante más hondo que otras veces. Tras mi última caída en la lona, casi noqueado, me he levantado con el alma anestesiada, dispuesto a reventarles las asaduras al mundo y a cualquier malnacido que se me cruce en el camino. Tan anestesiado que ya no te quiero, que ya no me…
No sé lo que viste en mí
No sé qué decir; quizá menos qué hacer. No queda sino batirse, probar que lo que nos trajo hasta aquí sigue incólume. Y, cuando llegue al fin, cuando todo acabe, cuando nada ni nadie importe ya y el olvido sea manto que todo cubra ¿quién seré yo, qué habrá quedado de mí, qué camino tomaré?…
Ayer te vi
Ayer te vi, sé que eras tú, quizá en otro tiempo, en otro lugar, en otra mujer. Pero eras tú, sin duda alguna: era tu risa y tu pelo, era tu niña y tu bolso, eran todas las promesas que nunca me hiciste, todo lo que tú y yo nunca fuimos ni seremos. Indudablemente eras…
Vérsame
Los besos que más duelen son aquellos que no damos, las vidas que más hieren son aquellas que no vivimos, que imaginamos y soñamos cuando cae la noche, cuando cae el alma por el abismo imparable de la pena, del tedio, de la impotencia ante esta masa pegajosa, ante el cronopio que baila tregua y…
Pare, taxi
Pare, taxi, que me bajo del mundo si no subes tú.
A ver cómo te explico yo
Porque pienso en tu nombre y me vienen las lágrimas a los ojos, y no estás ni estarás ni se te espera, y reniego de este perro mundo. Ven y sácame de aquí, que ahora yo sólo veo con la mirada inyectada en sangre, con las neuronas erizadas de dolor y odio y rabia, obsesionado…
Avería y redención
Bésame
Me calaste hondo
Me asomo al precipicio. Tanto tiempo en el borde, en el filo, en el saliente de la nada, acaba por agotar, por cansar la vista, el alma, el corazón, la mente. Los sentidos azotados por el viento y el nudo en el estómago del vacío absoluto. Momento de saltar o volver a casa o descerrajarle…