No hay dios que me cure de ti

Encuentro un chispazo de paz en medio de esta tormenta, y lo dejo derramarse inútilmente entre mis manos. Sigo sin ver salida a todo esto, sigo sin ser yo, sigo precisando, más que nunca, rescate y redención en tu cama, en tu vida.

Oniria

Todos los días, todas las noches vuelvo a escribir en mi cabeza los poemas que se pierden en la antesala de los sueños. Así que ahora no tengo sino retazos de un poema en una cesta de la que se me escapa toda la vida. Y anoche, entre las cervezas y la buena, cálida compañía…

Propósitos de Año Nuevo

Habitualmente, todos los Fines de Año trataba de hacer ciertos propósitos, bien de enmienda, bien de redención. Porque muchas veces abominaba de mi vida y desseaba (no me poponía) el que cambiara de una maldita vez. Este año no ha habido absolutamente ningún propósito. Ninguno. Nada que eclebrar, nada que desear. Todo está perdido, se…

Escápate conmigo

Tengo un plan: fúgate conmigo. Porque no aguanto ya este mundo sin ti, esta vida sin cuadernas ni cubierta ni timón. Ven conmigo; déjalo todo: marido, hijos, recuerdos y navega lejos, vuela alto; estrellémonos juntos y bien revueltos. Que esto sigue sin ser lo que esperaba, y tú sigues sin aparecer por mi puerta, para…

Soy fan de ti

Y tú, que lo sabes, haciendo como que no te enteras

Feliz algo

Y así me viene a la cabeza el «Beatus ille», pero no. Una tarde menos para añorarte, una tarde escuchando a los viejos amigos que me hacen sentirme un poco mejor sin ti, un poco peor sin verte ni saber de ti, sin escuchar tu risa o sentir tu respiración acezante en mi oído, en…

Te escondes

Sé que esta ciudad guarda tu tesoro en algún escondido, ignoto lugar. Paseo por tus calles desabridas, iluminadas para nadie, tus árboles tristes que arañan el el cielo gris, los coches irreverentes que han tomado todo. Camino buscando tu cara entre la gente, entre los autobuses ocupados, en las peluquerías y entre las dependientas de…

Encuéntrame

Hoy quizá ha restallado en mi cerebro el latigazo de que siempre existe una salida. Sigo sin verla (sigo sin verte), pero debe de estar ahí, debe estar ahí, debes de estar ahí.

El blanco de un abrazo

A nadie se le ocurriría ponerle colores a los abrazos ni a los besos, pero han pasado cosas. No sé lo que ha pasado: risas, adrenalina, alcohol y mil historias que no llevaron, nunca, a ningún sitio. Sigo tan perdido como antes; puede que más. Ya no queda nada que me conmueva, que me motive….

Cuando la conocí

Cuando la conocí (cuando te conocí) me enamoré de su risa; me dije: con esa mujer todo será alegría, besos, risas, paz y un punto de locura, que tanta falta me hace. Dije «cuando la conocí» («cuando te conocí»), pero realmente aquel momento, aquel flechazo no fue sino el principio del fin. Porque luego la…