Día de transición

en

Bienvenido a otro día insulso de mi triste vida. Hoy no ha pasado nada, salvo el tiempo de azogue que nos corroe las entrañas. Reuniones, tareas y afanes que no han llevado a nada durante esta mañana.

Ni una sola idea seria, sólo esa sempiterna, perenne, ubicua y omnipresente sensación de no hacer nunca nada, de estar a la deriva en un infinito océano sin sistemas de referencia; bogas y bogas y el horizonte es siempre el mismo.

Me pregunto si arribaré alguna vez a algún puerto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.