Demasiado para Gálvez
Almacenado en derrota, personal el 23 de Febrero de 2009 por madaEl sábado estuve mirando los muros de la patria mía… No, no, que me voy. El sábado fui a la masía de Ferrer, una antigua masía de Segorbe que, arruinado el campo en este país traidor y cainita, se ha erigido en albergue rural con enorme éxito. Llegué a ella, 15 kilómetros adentro en la sierra Calderona, por un camino asfaltado repleto de coches. Una vez allí, todo estaba lleno de domingueros dedicados a hacer deporte y a vivir un fin de semana en el campo.
Yo, que he conocido ese monte con caminos maltrechos por donde sólo iban los cazadores y los agricultores, cuando el monte era aún virgen y sólo iba aquél que podía permitirse el sacrificio o no podía evitar la obligación, me veo apenado al ver esta macabra universalización y masificación de ese monte. La carcomida parte de Calderona que nos queda cada vez es más de todos y menos mía; cada vez es una extensión y un derecho más de las urbes para contentar, para satisfacer a sus habitantes a costa de los que vivimos allí. Me da mucha pena ver cómo todo se convierte en puro mercado