Pesadillas
Almacenado en sin puta categoría el 16 de Febrero de 2009 por madaJusto en estos momentos en que debía ser feliz se cumple ese dicho de “que la hora más negra es justo antes del amancecer”. Pero no es así: la tristeza y la pena me asaltan de manera incontenible. Pero qué se le va a hacer, uno es deudor de sus errores, y a mí me toca pagar una vez más, por los míos y por de los demás.
A todo esto acompañan pesadillas curiosas. Mis pesadillas se dividen en 3 tipos: las del trabajo, poco comunes, las de los toros, muy habituales, y las de la mili, entre medio. Hoy ha tocado una de la mili. Me toca hacer la mili de nuevo, y yo llego tarde, no encuentro las botas, voy perdido, diciendo que es la segunda vez que hago la mili y con miedo a que me arresten.
Cada vez deseo más perderme en Venecia para toda la vida, para toda la vida.
