Última vez ayer
Ayer fue un día largo, siempre con la escasa esperanza fabricada en el yunque de la constancia. Y pese a todo, sin apenas un ápice de esperanza.
A ver si cuelgo las fotos.
Última vez ayer a las 14:00
Me voy a casa
Si puedes
Seguramente ahora estás bailando
con gente alrededor deseándote, mirándote,
como yo te miraba en el salón tú te movías para mí, esas caderas de algodón.
y hay una niña abajo en la escalera que cada vez que bajo pregunta por ti.
Y me pregunto que será de mí, si habrá alguien más después de ti, si todavía me recuerdas.
Ay, mi amor, no sabes lo que ha sido verte
tumbada en el sillón de enfrente
hablando del amor como el que habla de algo suficiente
para vivir eternamente y hoy canto la canción, la que juré jamás hacerte.
Curioso vivir en tu ciudad y nunca verte, qué suerte, saberte tan hermosa.
Hay gente que ya perdió la vida por quererte, nunca como yo.
Difícil seguir ahora adelante mas lo intento, no es cierto que pude darte más;
mi niña, que quise hacerte madre, separaste la paz del verbo amar
de éste que ahora te canta.
Ay amor, no sabes lo que ha sido verte.
Mirándote a los ojos, vuelve,
pero esta vez si puedes quiéreme,
pero esta vez si puedes quiéreme,
pero esta vez…
Aún te recuerdo
Aún te recuerdo…
con la palma de tu mano en mi jardín,
con la voz de mi piano en tu reloj,
con tu acento acariciándome el amor…
Aún te recuerdo…
goteando notas de felicidad,
con tu mala suerte y mi ropa interior,
con las ganas de parar el ascensor…
Te recuerdo como un niño en día de reyes sin tambor,
como olas de una playa en mes de abril,
escribiéndote en la arena “ven a ver”.
Te recuerdo como un preso recordando libertad,
con la duda de si has olvidado ya
entre el llanto de los ruidos de ciudad.
Hay un niño en el mercado que me mira con tus ojos,
ya no sé si por momentos eres tú.
Llega tarde el colectivo y me entretengo con el guiño
del volar equivocado de un avión.
Con sus alas, soñándome ya con ellas,
esquivando nubes, desnudarte como lo hice ayer.
Que, antes de que pise tierra, tiembles de temor
sabiendo la locura que en tus labios fui a beber.
No me atrevo a abrir los ojos,
pues te juro que hace un rato
es tu voz la que escuché, casi gritando.
Y, de no ser tu rostro, acabaría con todo:
con los ríos, las cosechas, los mares, la poesía…
Nadie va a hacerme reír si no es tu risa.
¿por qué los viernes son tan malos?
Quizá es porque, en la soledad, la melancolía sale a pasar por el despacho, con esta luz moribunda que el sol se empeña en estropear.
Porque pasas recuento de la bilis y la semana y el olvido, porque decides seguir adelante con todo cuando ya no quedan razones. Porque te acuerdas de todos tus errores y el dolor, el que causaste y el que te causaron. El esfuerzo baldío, los ojos ciegos.
Ya lo ves
Hoy es un día LSHT
Hoy venía contento, aunque el día se está estropeando. Hoy es un día para oír mi lista LSHT (Love Songs for Hard Times), con Dire Straits, Mark Knopler, Eric Clapton, The Beatles, Sade, The Police, Simon&Garfunkel and so on (muy mochentistas).
Además, hoy tomo café con la Turbe, de la que el ex-presidente Aznar diría que es una mujer-mujer. Me va a dar dos hostias.
Añoro aquellos tiempos en los que lo único que tenía era esperanza
Entonces era rico y, a mi manera, feliz. Ahora ya no tengo ni eso.
Energy sistem: la opinión empeora
¿Recordáis que me salió un mp4 2508 Green Lime de Energy Sistem mal? Pues, a la vez, me compré un reproductor de Energy Sistem Mobile 472 Dual Screen, para viajes con los niños en el coche. Lo abro, lo monto, salgo de viaje para Zaragoza y… ¡está estropeado! No va, no se oye. En dos palabras: a cojonante. Me compro dos productos de Energy Sistem y me salen los dos defectuosos.
Espero la respuesta del servicio técnico, entonces escribiré el post completo.
No tenemos que ser responsables
Esta mañana, mientras bajaba, oía una pseudo tertulia en Radio5TodoNoticias (Nota: ya no cae, es que está en el fondo). Así que, frente a la crisis económica y a la falta de confianza en los bancos, nos pedían a los españoles, como tal, un ejercicio de responsabilidad, para no mermar la confianza extranjera aún más en España. Que seamos responsables y transmitamos confianza en nuestro país.
Lo que, sinceramente, y parafraseando a los clásicos, me está tocando las pelotas sobremanera.
Es decir, en este país con políticos inútiles, corruptos, incultos, egoístas, avariciosos, con los banqueros haciéndoles el 69 y dejando esto hecho una casa de putas sin amo, los medios de comunicación vendidos al mejor postor, y un ejército de gilipollas chupando de la teta de la vaca, ahora, que lo han hundido todo y esto se va a a mierda, nos piden un ejercicio de responsabilidad.
Pues no, y por muchas razones:
- Porque los responsables son ellos, de facto y de iure. Ellos lo han hundido, y ellos tendrán que sacarlo adelante, porque para eso cobran y viven (por encima de lo que se merecen) como supuestos expertos y responsables. Responsables de nada, creo yo, porque aquí, de los de arriba, no palma ni cristo.
- Porque los bancos son una empresa privada, y si ganan dinero a mí no me dan nada a fin de año, así que si, ahora les va mal, que se jodan y se hundan como se hunden todos los pobres desgraciados empresarios. Y no me vengan que hay que mantener el sistema, porque no hay que mantenerlo por muchos motivos:
- Porque el sistema beneficia a unos pocos
- Porque el sistema no funciona
- Porque llevamos no sé cuánto tiempo y dinero intentándolo salvar, y no se llena el agujero
- así que, que se vaya a la mierda, estaremos igual de jodidos pero saldrá algo nuevo de esto. Total, ellos saben que si se hunde el sistema se acabó el chollo para ellos.
- Porque los periodistas son unos vendidos, y no conozco uno de ellos, ni uno solo, sincero ni honrado. La verdadera libertad de prensa, dejémonos de cogérnosla con papel de fumar, apareció con Internet, no antes.
- Porque si alguien lleva traje de chaqueta y corbata y no estamos en una boda, lagarto lagarto.
- Porque somos responsables, pero no de este desaguisado, sino de dejarlos campar a sus anchas sin cortarles los cojones. Por no proveernos de instrumentos democráticos para protegernos de los demócratas.
¿Que esto no es sostenible? Ya veréis, lo vamos a sostener entre todos. Los pobres, se entiende.
Y, como dicen mis amigos,
“el cansino” (sí, Ismael Serrano) lanza su nuevo disco. Lástima que, desde que defendiera a la SGAE, ya no me he comprado ninguno de los suyos.
15 minutos
No hace falta que lo dudes, sólo intento resolver mis cicatrices del mejor modo,
no hace falta que lo dudes, sólo quiero enseñarte el corazón muy poco a poco,
siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre tiendo a darlo todo a la primera.
No hace falta que te expliques, sólo cuéntame que piensas del amor, que estamos solos,
no hace falta que lo expliques, la tristeza siempre va del corazón hasta los ojos.
Siempre tiendo a darlo todo a la primera, siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre tiendo a dar, siempre, siempre, siempre.
Y ahora he de decir si quiero o no quiero un poco más,
quién quiere dar y quién pedir,
quién sabe lo que cuesta preguntar cuando ya sabes lo que vas a oir,
cuando el amor se va de la ciudad,
que triste es ese amor si hay que medir, si sólo viene cuando tú te vas.
Siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre tiendo a darlo todo a la primera,
siempre, siempre, siempre, siempre, siempreeeeeeeeeee…
Enamorado de los acústicos,
cuando un cantante se enfrenta a su público con su voz y la guitarra y todas sus tablas y su arte.
Ya ves…
Un ratito nada más
Hola a todos. Lejos de casa, entre ordenadores, trabajando al 50%, encuentro un rato para escribir. La verdad, tengo este blog bastante abandonado. Es más, tengo a cierta gente bastante abandonada.
No llego ya a nada. Estoy en un pico de trabajo profesional que me ahoga. Llego a las 9 a casa, ceno, me voy a la cama y al día siguiente me levanto. Todo aquello que no me apunto en la agenda se me olvida, todo aquello que no me apunto en Wunderlist no se hace. Que esté apuntado en la agenda o en mi lista de tareas no es garantía de nada. Me acuesto en la cama y, mirando al techo, voy diciendo mierda a medida que me voy acordando de lo que no he hecho o de lo que tengo que hacer. Sueño en inglés, me paso muchas noches en Finlandia hablando en inglés en sueños.
Cuando tengo algún rato libre, no quiero hacer nada. Sólo quiero huir, dormir, no pensar. He dejado de leer, he dejado de navegar por internet, de ver porno (ja ja), de “programar” la Wii… Ya no hago nada.
Y mientras, el país se hunde a mi alrededor. En realidad se nos está hundiendo a todos, y parece que no nos importa. Estamos perdiendo, por culpa de los políticos, todo lo que se ha ganado durante los últimos 50 años. La gente está harta, cansada, agotada, pero no hacemos nada. Nadie hacemos nada. Eso sí, cuando el Madrid ganó la liga la gente se movilizó. Pero no cuando nos desmontan la sanidad, la educación, las infraestructuras, los impuestos, todo, absolutamente todo. Y los hijos de puta que nos han llevado hasta aquí ostentando cargos públicos y prebendas. Y los otros hijos de puta que acaban de entrar recortando y mintiendo sin parar, con la esperanza de que una mentira repetida hasta la saciedad acaba por ser verdad en la memoria colectiva. Pero ellos no se recortan, ellos siguen robando, malversando, despilfarrando, mientras todo cae sobre la piel del tambor, la fiel, abnegada y sacrificada infantería.
Y, pese a todo, hay gente que todas las mañanas se levanta y sigue haciendo lo que debe. Sin esperanza, sin fe, pero haciendo lo que debe porque es su obligación o su costumbre o su pundonor. Los admiro. Los admiro tanto como odio a aquellos necios, indolentes, patanes que se dejaron llevar por las trompetas de la demagogia y no pensaron a dónde nos llevaba todo esto, mientras ellos andaban calientes. A aquellos que se compraron pisos, coches, teles 3d y vacaciones a crédito mientras la burbuja subía y ahora se quejan y esperan a un alien divino, un demiurgo, un dios o un familiar que les saque las castañas del fuego. Malditos necios, que ahora lastran al país. Cada vez quedamos menos con las ideal claras, un bidón de gasolina y una caja de cerillas.
Os debo una, vosotros ya sabéis quiénes sois.
Me siento mejor
No tengo intención de atraparte, no quiero tu compasión,
no quiero tenerte, no quiero tu amor.
La única cosa que quiero es tu comprensión,
si estás a mi lado me siento mejor.
No pienses que soy como aquellos
que tuviste a tu alrededor,
no soy uno más detrás de tu corazón.
Quisiera que comprendieras cuál es mi intención,
si estás a mi lado me siento mejor.
Creo que no puedo hacer nada por ti,
no puedo ayudarte a que seas feliz.
No quiero que me debas nada ni deberte nada a ti,
no quiero problemas estoy bien así.
No quiero tenerte atada ni estar atado a ti,
no quiero que sufras ni llores por mí.
Creo que no puedo hacer nada por ti,
no puedo ayudarte a que seas feliz.
No pienses que soy como aquellos que tuviste
a tu alrededor,
no soy uno más detrás de tu corazón.
Quisiera que comprendieras cuál es mi intención,
si estás a mi lado me siento mejor,
si estás a mi lado me siento mejor,
si estás a mi lado me siento mejor.
Princesa
Tú no, princesa, tú no. Tú eres distinta.
No eres como las demás chicas del barrio.
Así los hombres te miran como te miran.
Así murmura envidioso el vecindario.
Tú no, princesa. Tú no. Tú eres la rosa
que fue a nacer entre cardos como revancha
a un arrabal despiadado en donde el día
se ocupa de echar por tierra toda esperanza.
Tú no has de ver consumida, cómo la vida pasó de largo,
maltratada y mal querida, sin ver cumplida ni una promesa,
le dice mientras cepilla el pelo de su princesa.
Tú no, princesa, tú no. Tú no has nacido para pasar las fatigas que yo pasé
sacándole el dobladillo a un miserable salario que no alcanza a fin de mes.
Tú no, princesa, tú no. Por Dios lo juro: tú no andarás de rodillas fregando pisos,
no acabarás hecha un zarrio como tu madre, cansada de quitar mierda y de parir hijos.
Tú saldrás de esta cochambre de muertos de hambre.
Ya me imagino la cara de las vecinas cuando aparezcas en limusina
a por esta vieja le dice mientras cepilla el pelo de su princesa.
Tú no, princesa, tú no: Vuelve temprano… Y la sigue un paso atrás
hasta la calle, planchándole con la palma de la mano una arruga que el vestido le hace en el talle.
Y, como quien ve a la Virgen subir al cielo, la ve alejarse camino a su primer casting
para un anuncio en televisión. La nena vale, la nena estudia danza moderna y declamación.















